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jueves, 17 de marzo de 2022

"Tentación" Eva P. Valencia



  Debbie Myers una guapa y joven universitaria ha desaparecido, su hermano Jordan contratará una agencia de detectives para encontrarla.
  Rebeca Larson, mujer despampanante, fuerte, perspicaz y muy intuitiva será la detective que se encargará de la búsqueda y empezará en "Tentación", un exclusivo club donde se va en busca de intercambio de parejas, sexo extremo y prácticas poco corrientes. Debbie fue vista por última vez allí en compañía de su propietario, Daniel Woods.


  El libro está estructurado en varias partes. En la primera se desarrollan dos hilos temporales uno días antes de la desaparición de Déborah Myers, donde tomamos contacto con ella y su entorno, y otro posterior a su desaparición, en el que la investigación se asigna a Rebeca Larson que comienza la búsqueda asumiendo una identidad falsa para infiltrarse en el club "Tentación".
Quizá son los capítulos correspondientes a Rebeca Larson en esta primera parte lo que menos me gusta del libro, aunque contienen unas descripciones estupendas que permiten hacerse a la idea del lujo y la decadencia que envuelven al club y la fauna de ricos aburridos que pulula en él.
  A partir de la segunda parte y ya hasta el final la autora deja hablar a cada uno de los protagonistas con su propia voz asignándoles capítulos completos a cada uno que se van alternando. La historia gana velocidad e interés con giros inesperados conforme te adentras en ella.
  Los personajes están bien diferenciados y caracterizados. No es la primera vez que me ocurre que con quién más he logrado empatizar y a quien mejor comprendo es al culpable de la historia.
  La novela se mueve entre varios géneros, no obstante no acabo de encuadrarla por completo en ninguno de ellos. No es romántica, no hay ningún romance. No es exactamente erótica, sino que más bien describe ciertas prácticas sexuales. No creo que se pueda decir que es novela detectivesca. Al final creo que lo que más se ajusta es calificarla como thriller.
  Respecto al cómo y porqué todo me queda claro, sin embargo tengo la sensación de que queda algún cabo suelto.
Admito que el libro me ha gustado lo suficiente para que le de vueltas a la historia pensando en algunos detalles que faltan y que, siempre en mi opinión, le darían un plus de estar ahí.
El final es más o menos previsible y correcto, aunque no me acaba de satisfacer.
  En definitiva, es un thriller con giros inesperados que mantiene el interés hasta el final y que proporciona un buen rato de entretenimiento sin ocasionar complicaciones.



Sobre su autora
  Eva P. Valencia se considera contable de profesión y escritora por vocación.
  Nacida en Barcelona en 1974 y Diplomada en Ciencias Empresariales, se decidió en 2013 a llevar a cabo su primer proyecto literario y sigue en la brecha.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

"Esgonciando a Wenceslao" de Enrique Garcia López-Corchado



  Carrascosa, detective privado con una agencia decadente, pasa el día entre copas y cañas en estado de estupor alcohólico, huyendo de su casero y amargando la existencia a su vecina, la sra. Rosario. 
  Un buen día recibe un sobre anónimo. Dentro encuentra una nota pidiéndole que localice a Wenceslao Muñoz Pérez y una indecente cantidad de dinero como adelanto. Tan indecente era la cantidad, que Carrascosa entierra en ella sus escrúpulos morales. Ávido por conseguir el resto del dinero prometido, se lanza a la búsqueda de Wenceslao sin preocuparse de las posibles consecuencias.


  Novela negra en clave de humor que con  su título -aclara el autor en el prólogo- rinde tributo a dos grandes escritores : Wenceslao Fernández Flores y Jardiel Poncela. De uno toma prestado el nombre y del otro el verbo "esgonciar" que nace en una de sus obras: "Usted tiene ojos de mujer fatal". 
  "Esgonciando a Wenceslao" es un estudio,  tan ácido como divertido, sobre la debilidad de la naturaleza humana y la corrupción asociada al poder político y económico. Es, también,  uno de esos libros que podemos leer y reírnos mucho o dar un paso más y pensar con sentido crítico. 
Carrascosa en el fondo, muy en el fondo, no es mala persona. Si miramos con atención, descubriremos en nosotros mismos algunas de sus debilidades. Y en cuanto a la corrupción, es triste, pero no tenemos que esforzarnos mucho para encontrar casos parecidos.
  La portada -con esa foto de Nino Bravo (ídolo musical de Carrascosa) y la tele retro- es un buen escaparate, que vende muy bien con su atractivo la novela.
  Creo que "Esgonciando a Wenceslao" ilustra a la perfección la historia de esos libros y sus autores que se quedan fuera de los circuitos comerciales. Una buena historia, bien escrita y con una portada atractiva, pero con una tirada pequeñísima y sin apenas promoción.
  Ya había leído antes otra aventura del detective Carrascosa: "La desaparición del Códice Calixtino" y la reseñé en este mismo blog. Gracias a esa reseña anterior estáis disfrutando de esta. Su autor, Enrique Garcia López-Corchado, hombre poco interesado en Internet y redes sociales la encontró. Fue tal el grado de felicidad que le produjo que decidió obsequiarme con este "Esgonciando a Wenceslao", por ello le estaré eternamente agradecida.
  Esta novela ya no se encuentra a la venta, si alguien cae rendido a los encantos de Carrascosa la única forma de conseguir un ejemplar de sus absurdas y desternillantes aventuras sería contactando con el autor. 


Sobre el autor
Enrique García López-Corchado (Ciudad Real, 1966) es magistrado suplente y reside en Sevilla desde 1995. Fué alumno de Peces-Barba en Derecho y vecino de despacho de Guerra en Ferraz.

miércoles, 17 de octubre de 2018

"Las palomas de la Boquería" Jordi Basté/Marc Artigau


  El investigador barcelonés Albert Martínez, colaborador habitual de los mossos de escuadra, recibe la llamada de un amigo donde le cuenta que han encontrado el cadáver de la actriz Paula Cellar colgado en un gancho para la carne en una pollería del mercado de la Boquería en Barcelona.
  El gancho atravesaba el cuello y asomaba por la boca de la víctima ofreciendo una imagen dantesca.
  Dias después Albert es contratado por la Asocicación de Comerciantes de la Boquería para agilizar la resolución del caso ya que sus negocios se resienten a causa del temor que ha despertado el atroz asesinato.
  Por el contrario la obra en la que trabajaba la actriz sale beneficiada pasando de un 38% de ocupación de la sala a colgar el cartel de "no quedan entradas".
  Para Albert queda claro desde el principio que no busca a un asesino en serie y  tratará de exprimir a máximo la escasa información de que dispone.
  Las palomas de la Boquería es una de esas novelas que desarrolla dos lineas de historia diferentes, la del detective que investiga el crimen y la de una amiga de la víctima que nos dá su particular visión sobre el carácter y la vida de ésta.
  Con una prosa ágil nos engancha desde el principio y nos conduce hábilmente desde el momento en que empieza a fraguarse la tragedia entre la víctima y su asesino varios años atrás hasta su culminación en la actualidad con la cruenta muerte de Paula Cellar. Viajamos desde la pena y el horror que produce el trágico final de una mujer joven, bella, con talento y triunfadora hasta la comprensión de los motivos de su muerte. La víctima no es inocente, en cierto modo tiene parte de responsabilidad en lo que le ha ocurrido.
  Paralelamente seguimos la investigación de Albert Martinez entrelazada con sus andanzas personales. He acabado con la impresión de que los autores se explayan más con las andanzas del detective que con el caso.
  He tropezado con relativa frecuencia con policias y detectives torturados por inclinaciones homosexuales no admitidas o directamente negadas, incapaces de asumir su condición y la repercusión que conllevaría en un entorno poco tolerante. Admito que me desconcertó un poco al principio encontrar a alguien que asume su homosexualidad sin complejos y que se pasea por la noche barcelonesa con sus conquistas o que sale buscando "un polvo de una noche". Los tiempos cambian, la gente evoluciona y la novela, ambientada en la actualidad, recoge ese cambio. Un investigador gay... ¿y qué?
  Albert es un ligón impenitente que flirtea con descaro. Cuida su vestimenta y repasa con ojo crítico lo que llevan los demás. Capaz de distinguir perfumes y colonias por su olor, no soporta los aromas demasiado densos y pesados. Sin pelos en la lengua no duda a la hora de soltar una impertinencia a cualquiera, sin embargo le cuesta admitir sus errores y le cuesta enfrentarse a los conflictos en las relaciones. Aficionado a la gastronomía y los buenos vinos elabora a lo largo de la novela una lista de restaurantes de la ciudad condal y que pedir en ellos. No faltan visitas a la sala de ambiente Arena a pesar de que no le gusta bailar. En un paseo nocturno deja una reconvención para la alcaldesa. Toma nota Ada Colau: falta luz en los alrededores de la Boquería.
  Resumiendo, el caracter de los personajes y los ambientes en que se mueven han sido perfectamente elaborados por los autores.
  Hay en sus páginas una buena reflexión sobre el morbo y el exihibicionismo del dolor. Los autores ponen en boca del personaje unas palabras muy duras para esa tendencia que impera hoy de ir a sacarse el selfie en el epicentro de la tragedia convirtiendo los lugares de asesinatos, catástrofes o atentados en centros de peregrinación para pasar a olvidarlos inmediatamente. Y no faltan críticas a la influencia de blogueros con ínfulas que con unas cuantas palabras pueden hundir o poner de moda a algo o a alguien.
  Cuando llegas al final de la novela comprendes que desde el principio estaba abocada inexorablemente a acabar así y de ninguna otra manera. Todo llevaba hacia ese desenlace.

Sobre sus autores
  Jordi Basté i Duran nace en Barcelona en 1965. Trabaja durante veintidós años en Catalunya Ràdio.
  En 2004 abandonó Catalunya Ràdio por desacuerdos con la nueva directora, Montserrat Minobis, y se incorpora a RAC 1 donde en 2007 da un giro a su carrera sustituyendo a Xabier Bosch al frente del magacin matinal El món. Actualmente los domingos colabora con La Vanguardia.
  Por su labor en la radio ha recibido varios premios, destacan entre ellos en 2012 el ONDAS al mejor programa de radio por El Món a RAC1 y en 2017 el premio Rey de España de periodismo. Cuenta con varios libros publicados en su haber.
  Marc Artigau i Queralt, también barcelonés y nacido en 1984, es licenciado en dirección escénica y dramaturgia por el Instituto de Teatro de Barcelona. Ha publicado varias obras de teatro, algunas de las cuales han sido estrenadas, poemarios y narrativa.
  Desde el año 2015 colabora en El món a RAC 1 en una sección sobre libros titulada "¿De qué va?".
  Ambos autores han colaborado juntos anteriormente en "Un hombre cae", publicada en 2017, primer caso del peculiar detective Albert Martínez que protagoniza "Las palomas de la Boquería".

viernes, 24 de agosto de 2018

"Tom Z. Stone (omnium)" J. E. Alamo


  El 7 de agosto de 2012 hubo un suceso sorprendente a nivel mundial. Algunos de los fallecidos en los primeros días de ese mes volvieron inexplicablemente a la vida... volvieron más o menos, porque sus corazones no laten, sus ojos tienen un aspecto como de pescado un poco pasado de fecha y echan un ligero tufillo a... digamos que a muerto. Es lo que se dió en llamar Fenómeno Reanimación, a partir de ya FR, por aquello de abreviar.
  No todos vuelven igual. Aquellos cuyos cerebros están intactos son tan normales como tú o yo. Los que tienen el cerebro dañado (por ejemplo se han destrozado el cráneo cayendo de cabeza a un barranco o cosas así) despiertan reducidos a seres babeantes que el único sonido que emiten son gruñidos ininteligibles y caminan o se arrastran de forma descoordinada y vacilante.
  El que los muertos vuelvan a la vida ya inquieta bastante a los vivos. Si a eso sumamos que los que volvieron con el cerebro hecho unos zorros sienten el impulso incontrolable de ¡comerse! a los borregos (ups)... perdón, a los vivos, se lia un pandemonium.
  Entre el día 7 y el 22 de ese aciago mes de agosto de 2012 los zombis babeantes se comen a los vivos que pillan y los vivos se defienden como pueden e incluso organizan partidas de caza para exterminar la plaga de muertos vivientes. Son los llamados Días del Olvido, a todos les convino olvidar lo que ocurrió así que corrieron un túpido velo sobre los desmanes cometidos por vivos y por muertos ¿Tu recuerdas lo que pasó? Yo ya lo he olvidado.
El 22 de agosto la ONU declara humanos a los reanimados y se acaba la cacería de putos zetas de mierda, perdón otra vez, reanimados.
  Uno de esos reanimados es Tom Z. Stone. La Z no es de Zachary, ni de Zoilo, ni de Zebulón, ni de Zeus, ni siquera de Zombi... es de Zalacaín (pobre, a su madre le gustaba Pio Baroja) y como su homónimo es un hombre de honor, valiente y al que le gusta la acción.
  En vida Tom, un galés afincado en su juventud en Valencia (España), era un cincuentón de buen ver, tramitador procesal en los juzgados, enamorado de su mujer, amante de sus hijos, alcohólico impenitente y  fumador empedernido. Hizo propósito de enmienda, iba a dejar el alcohol y el tabaco... pero un infarto fulminante se lo impidió.
  El 7 de agosto recibió una seguda oportunidad, o bien le hicieron una soberana hijoputada. Le cito textualmente: "Hay cosas que suceden una sola vez en la vida; morir debería ser una de ellas". La vuelta de Tom es dura. Su familia no le recibe precisamente con los brazos abiertos ni se reincorpora a un trabajo que cuando vivía ya no le gustaba ni siquiera un poco.
  Inicia su nueva andadura en soledad, una soledad que le pesa en el alma y amarga sus días y sus noches porque, señoras y señores, los zombis no duermen. Sus cerbros no descansan. Y Tom solo consigue embotar el suyo unas horas a base de whisky y cazalla. Luego se intoxica de café y tabaco para combatir la resaca. Ya veis, dieta sana.
  Heredero de una ingente fortuna no necesitaría volver a trabajar en lo que le quede de ¿vida? pero necesita acción, emociones fuertes que le hagan sentirse vivo, lo que le lleva a sacarse una licencia de detective privado y montar una pequeña agencia. Stone es un detective a la vieja usanza, un tipo duro que recibe hostias y las reparte sin complejos, suelta borderías sin contemplaciones pero es honesto hasta decir basta, tiene un corazón de oro y en el fondo es todo un caballero.
  Generalmente trabaja en casos en los que están implicados reanimados y colabora con el comisario Garrido jefe de la Brigada FR (creada para ocuparse de los casos en los que hay reanimados de por medio).
  A trastocar su nueva vida viene Mati. La conoce en un bar y le ofrece trabajo como secretaria y recepcionista en la agencia, sorprendentemente acepta. A lo largo del libro viviremos la historia de amor de Mati y Tom que nace con fecha de caducidad porque los zombis se deterioran deprisa. Las previsiones más optimistas calculan en cuatro años el tiempo máximo de un zombi desde su reanimación hasta entrar en fase terminal (cuando babean, gruñen y devoran visceras humanas) y esa fase terminal (si no los elimina nadie antes) les vuelve a matar en menos de 48 horas.
  Tom Z. Stone ha sido todo un descubrimiento. Un personaje con un fuerte componente de tristeza aderezada con amargura que disfraza con un humor corrosivo. Cuenta las cosas mas terribles con una chispa que hace que se nos escape la sonrisa en vez de soltar lágrimas y te preguntas como puede resultar tierno un tío tan, pero tan, tan, borde. La trama me ha absorvido por completo y me ha dejado con ganas de mas. Cosa sorprendente, he digerido las 1.037 páginas -si, has leido bien 1.037- de un tirón en cinco días.
  No es que sea monumentalamente extenso, es que han encuadernado tres libros juntos. En realidad es un volumen recopilatorio de tres relatos: "Imagine", "Le it be" y "All you need is love". Sus títulos claro homenaje a The Beatles, quienes por cierto están vivos durante la novela y son el grupo favorito de Tom y Mati. Cada uno de ellos es un caso diferente aunque están conectados entre sí de forma muy inteligente.
  Por sacarle alguna pega: detesto que me separen un libro de 500 páginas en una trilogía pero estos bien que podían ir por separado. Pesa como tonelada y media y es muy voluminoso y difícil de manejar. He acabado con agujetas en los brazos. Cometí el estúpido error de llevarmelo para leer durante las vacaciones y cada vez que alguien se quejaba de cuanto pesaba mi bolsa temía que se dieran cuenta de que lo llevaba en ella.
  Los personajes están maravillosamente bien retratados. Hay toda una galería de mafiosos, delincuentes de poca monta, prostitutas y policías (de los malos y de los buenos) tan reales que casi se salen de las páginas de la novela. Además hay un montón de pequeños relatos muchos de ellos en clave de humor intercalados que nos hacen captar el Fenómeno Reanimación en toda su extensión, como afectó a los muertos y también a los vivos.
  En fin, brindo con Tom, él con whisky y yo con un tinto de Jumilla  que me gusta mucho más.

https://www.instagram.com/p/BnGewuWHfA-/?taken-by=isbl001

Sobre el autor
J. E. Alamo, como Tom Z. Stone, nace en Reino Unido (1960) pero está afincado en Valencia desde hace más de 30 años. Traductor literario ha publicado en diversas revistas y es colaborador habitual de medios y foros de internet. Empieza a escribir a los 45 años y es conocido fundamentalmente por su narrativa fantástica y de terror. Es miembro de Nocte (Asociación Española de Escritores de Terror)

viernes, 3 de agosto de 2018

"Papuchi Pachipochi Papu" Enrique García López-Corchado

  Lo que me he podido reír con este Papuchi Pachipochi Papu de Enrique García López-Corchado... ¿¿¿A quien se le ocurre poner semejante título??? Creía que Don Gonzalo Gonzalez de la Gonzalera de Jose María de Pereda se llevaba la palma en lo que a títulos retorcidos se refiere. Salta a la vista que me equivoqué. Si exceptuamos el trabalenguas que tiene por título el libro es sensacional, con una prosa ágil y divertidísima.
  No había encontrado un investigador tan desternillante desde La cripta embrujada y El laberinto de las aceitunas de Eduardo Mendoza. Para llevártelo a la playa o la piscina hay que dejar el sentido del ridículo en casa porque te vas a partir de risa y te va a mirar todo el mundo.
  El autor nos da su propia versión de la desaparición del Códice Calixtino ocurrida en 2011 en la catedral de Santiago de Compostela. Una versión loca y delirante donde el deán de la catedral encarga la búsqueda del códice robado al detective Carrascosa, de quien lo mas suave que se me ocurre decir es que está como una cabra. Su creador lo define como un híbrido entre Philip Marlow, Pepe Carvallo y Homer Simpson. Yo he visto mucho de Homer Simpson.
  Carrascosa se agencia una bella y voluntariosa ayudante con la que corre aventuras mil por la ciudad y en el interior de la catedral resolviendo la misterioa desaparición.
  Llama la atención la habilidad con la que el autor consigue que la investigación ficticia de Carrascosa y el sorprendente resultado de esta no entre en conflicto con la resolución real que dió la policía española al famoso caso.
  Hay otra novela protagonizada por Carrascosa, Esgonciando a Wenceslao. ¿Conseguré encontrarla?


Sobre el autor
Enrique García López-Corchado (Ciudad Real, 1966) es magistrado suplente y reside en Sevilla desde 1995. Fué alumno de Peces-Barba en Derecho y vecino de despacho de Guerra en Ferraz.


https://www.instagram.com/p/BlBeaymnfk6/?hl=es&taken-by=isbl001 

jueves, 27 de diciembre de 2012

"Elemental, Dr. Freud" Nicolas Meyer


  Rebuscando entre libros de saldo es elemental que tropecé con una novela de aventuras de Sherlock Holmes.
  Imagina que Sherlock Holmes es cocainómano, que el profesor Moriarty es un tipo tímido acosado por Holmes, que el Dr. Watson, buscando ayuda para desenganchar a su amigo, acude a Sigmun Freud.
  Sherlock Holmes se verá conducido a Viena donde deberá resolver sus problemas con la droga y un complicado caso criminal.
  Ritmo ágil y absorvente desde el principio, de hecho empecé a leer a las cuatro de la tarde y era la una de la madrugada cuando conseguí soltar el libro. Naturalmente porque lo había terminado. El argumento está bien construido y resulta creible en una Austria que empieza a sucumbir al nazismo y al antisemitismo.
   Me encanta el guiño que hace Meyer a otra de mis novelas de aventuras favoritas (El prisionero de Zenda de Anthny Hope) cuando Holmes reconoce en el tren de camino a Viena a Rudolf Rassendyll a su vuelta de Ruritania.
  Elemental, Dr. Freud  fué llevada al cine en 1976, dirigida por Herbert Ross e interpretada por Alan Arkin, Laurence Olivier, Nicol Williamson, Vanessa Redgrave y Rober Durall. Si tienes ocasión de verla no te la pierdas es tan buena como la novela.

sábado, 17 de noviembre de 2012

"Esclavos de una obsesión" Anne Perry




   Una nueva entrega de las aventuras del detective William (que no Adrian) Monk y su esposa Hester en la Inglaterra victoriana.
   Tras el asesinato de un vendedor de armas su viuda contrata al Sr. Monk para localizar a su hija que se ha fugado con el presunto asesino de su padre, un americano que quería convencerle para que vendiese su mercancía a los unionistas y no a los secesionistas que habían contactado antes con él e incluso le habían dado un anticipo a cuenta.
   Monk y Hester viajan juntos hasta América en pleno inicio de las hostilidades de la Guerra de Secesión.
   La verdad es que intuí quien era "el malo" practicamente antes del asesinato. No está mal la novela pero no es de las que más me ha gustado de la serie. Para mi la mejor es "El rostro de un extraño", la primera de todas.
   El comienzo y el desarrollo están bien pero encuentro el final un poco embarullado y precipitado, tantas vueltas para acabar en un par de páginas y a toda prisa me han dejado un poco perpleja. Quizá lo que más me ha chocado es la obsesión en sí del presunto asesino por defender la libertad frente a la escalvitud. Me parece algo artificial, no veo a ninguno de esos defensores a ultranza acogiendo como igual a un negro esclavo de una plantación, por eso no me cuadran esas encendidas diatribas por la liberación de los esclavos. ¿Es posible defender a nivel intelectual la liberación de los esclavos y en la práctica rechazar todo lo que implica que sean libres en todas aquellas facetas en las que nos afecte? Las razones para perseguir la abolición en el norte de EEUU eran puramente económicas, necesitaban trabajadores "buenos, bonitos y baratos" para sus fábricas en plena expansión económica.

jueves, 27 de septiembre de 2012

"El hobre delgado" Dashiell Hammett


  Hace un millón de años me levantaba los domingos a las siete de la mañana para ver películas en blanco y negro en versión original subtitulada.
  Una de las que me impactó fué La cena de los acusados (The Thin Man) de 1934. La protagonizaban William Powell y Mirna Loy como Nick y Norah Charles. Su autor es el creador de Sam Spade, ¿quien no ha visto "El Halcón Maltés"?
  En El hombre delgado Nick Charles, detective privado, alcoholico descarado y casado con una rica heredera -Norah-, se mueve con soltura tanto en la "buena socidad" como entre hampones. Es un tipo legal, amigo de sus amigos que cae bien desde que aparece en las páginas del libro hasta el final dotado de un esplendido "humor negro". Me he preguntado siempre si su afecto por el alcohol proviene de las miserias humanas que contempla desde muy cerca.
  El relato sigue el patrón de las novelas policiacas: crimen misterioso, un monotón de sospechosos, pistas falsas y buenas, resolución por parte del detective y una explicación final.

lunes, 24 de septiembre de 2012

"El laberinto de las aceitunas" Eduardo Mendoza



  Divertidísima novela detectivesca. Repite como protagonista el loco investigador de El misterio de la cripta embrujada narrando la historia, de nuevo, en primera persona. No me pude resistir a buscar este libro después de haber leido el anterior. 
 Otra vez el comisario Flores vuelve a necesitar los poco ortodoxos servicios de un personaje nada convencional para llegar al fondo de un intrincado caso de gran importancia.

"El misterio de la cripta embrujada" Eduardo Mendoza


  Este libro fué lectura obligatoria en C.O.U durante el curso 1983/84 en mí instituto. Me reí con él hasta las lágrimas. Tropecientos mil años después me sigue pareciendo genial y delirante. No he llorado de risa pero aún se me escapa alguna carcajada y un montón de sonrisas.
  Una novela de detectives nada convencional. Su protagonista (un soplón de la policia metido a detective, recién salido del manicomio e igual de chiflado que cuando entró, obsesionado con su "mal olor corporal", adicto a la "pepsicola" y más salido que "el rabo de un cazo") narra la historia en primera persona.
  Desapariciones en un internado para señoritas, asesinatos, persecuciones, veladas y no tan veladas amenazas. Todo resuelto por el protagonista con su logica disparatada... y la oportuna intervención del comisario Flores.