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viernes, 3 de abril de 2020

"Viral" de Javier Murcia


  Max, Alex, Gloria y Ana forman parte de un grupo de enfermos mentales que participa en el ensayo clínico de un nuevo fármaco. Un buen día descubren que media humanidad se ha convertido en seres irracionales y agresivos que están devorando, literalmente, a la otra media. Por algún motivo ellos son inmunes a lo que sea que está ocurriendo a su alrededor.
  Ellen Wachowsky y Goliath Warren son agentes de la CIA y tienen una misión: salvar al mundo de un extraño virus que está saltando desde los ordenadores a las personas.
  En algún momento ambas historias se cruzarán y todos juntos tratarán de averiguar que diablos está ocurriendo.

  Lo que parece la historia de una apocalipsis zombi cualquiera deriva, para sorpresa del lector, en otra cosa.
  El autor bucea en la historia de cada uno de los personajes en busca de los traumas que les han convertido en lo que son. Tras un exhaustivo análisis de sus vidas resulta fácil comprenderles y empatizar con ellos, provocandonos reflexiones que derivan en una posibilidad: los montruos no son ellos sino nosotros, los supuestos individuos normales. Esos locos de mierda -clificativo aplicado por Max, uno de los protagonistas- han sido las victimas, les hemos inmolado en el altar de la normalidad. Con sus almas heridas, rotos por dentro, recogen sus pedazos e intentan sobrevivir en esa jungla que es la vida.
  Envueltas en ironía, humor, ternura y alguna que otra pincelada muy gore, las terribles experiencias que pueblan el universo de los protagonistas de la novela nos llevarán a entenderles y quererles después de una tourné por el bullying, la violencia, la paranoia, la esquizofrenia, la sociopatía...
  Hay dos líneas argumentales, una claramente protagonizada por Ellen y otra donde Max lleva la voz cantante y se erige en lider del grupo pero dejando espacio a sus compañeros de aventura que tendrán cada uno sus quince minutos de gloria a lo largo de la novela.
 Javier Murcia nos expone una trama bien desarrollada. Es posible que cientificamente sea difícil de sostener, pero a cambio nos regala unos estupendos personajes y el suspense se mantendrá hasta la última página.
  Fácil lectura y con un ritmo muy rápido "Viral" nos llevará hacia su sorprendente final en un suspiro.

Sobre su autor
  Nos cuenta la solapa del libro sobre Javier Murcia que nació en Elche, en 1986. Licenciado en Psicología, es también escritor, dramaturgo y director de teatro. Actualmente dirige la compañía de teatro "La otra cara". Hasta la fecha hay dieciseis obras teatrales de su autoría representadas, en 2016 recibió el Premio Nacional de Teatro Escenamatera al mejor autor por su obra "Infinito". Desde 2012 ejerce de Psicólogo en la Asociación Española Contra el Cáncer.

martes, 25 de febrero de 2020

"El único hombre vivo" de Mario Gómez Giménez


28 de junio de 2019, Barcelona, España.
   De repente estalla la violencia en la ciudad. Grupos de personas incontrolables y coléricas protagonizan altercados por todas sus calles. Pronto las fuerzas del orden se ven superadas por esos individuos que atacan y agreden sin motivo a todo el mundo.
  Alex Torrent, Mosso d'Escuadra, y su compañera de patrulla, Julia Romeu, intentan hacer frente a la situación pero ante la magnitud de lo que sucede se ven obligados a refugiarse en la comisaría. Allí tendrán que resistir el asedio.
  Eva Llul, periodista de investigación, dirige el equipo "Descobreix" de TV3. Su jefe los envía a cubrir los incidentes de Barcelona. No tardan en averiguar que el gobierno oculta a la opinión pública lo que ocurre en la ciudad y se sumergen en una frenética búsqueda de la verdad.

  El de los zombis no es el género en el que mejor me muevo, pero no me importa salir de mi zona de confort. Esas salidas aportan interesantes descubrimientos como esta novela.
  Su autor desarrolla dos historias paralelas, la de Alex Torrent, contada en primera persona por el propio Alex, y la de Eva Llul, contada en tercera persona por un narrador omnisciente. Dos personajes bien construidos en torno a los que giran los dos hilos argumentales. Él no es un héroe sacrificado, es un superviviente y ella no sólo ha emprendido una cruzada en pos de la verdad, también piensa en el éxito profesional y las repercusiones para su carrera periodística.
  Por un lado, de la mano de Alex, asistes a una lucha desesperada por la supervivencia en una Barcelona apocalíptica infestada de zombis y por otro acompañas a Eva en una búsqueda a contrarreloj de información veraz sobre lo que ocurre en una ciudad sitiada por tropas de élite de varios países y de la que nada ni nadie puede entrar o salir.
  La novela se desarrolla en unos pocos días. El paso del tiempo se va midiendo por las publicaciones en las versiones digitales de varios periódicos de ámbito nacional. Como en toda conspiración a nivel gubernamental que se precie, los periódicos mienten obligados por el gobierno o bien se venden a él. Son los blogueros independientes quienes empiezan a sospechar que las cosas no son tal y como los medios oficiales cuentan.
  El recorrido por Barcelona de los supervivientes a la catástrofe huyendo de las hordas de zombis casi puede seguirse con un callejero de la ciudad. El escenario, minuciosamente  descrito y planificado, es fácil de "ver con los ojos de la mente". Considero un gran acierto por parte del autor situar la acción en una ciudad que conoce. Eso ha dado gran verosimilitud a estas escenas. Tal vez una ciudad como Nueva York sea un telón de fondo más popular para una novela  de este tipo, pero esa elección hubiese obligado al autor a una gran labor de investigación con resultados inciertos o a arriesgarse a inventar y cometer errores.
  Para mi gusto hay excesivas descripciones físicas y del carácter de los personajes. Muchos de ellos carecen de trascendencia para la trama o sólo nos acompañan unas pocas páginas y una vez cumplido su cometido desaparecen. No merecía la pena dedicar tanto tiempo a contarnos minuciosamente como son o como visten. Lo mismo ocurre con los helicópteros o el armamento. Habrían bastado unos pocos datos.
  No debemos perder de vista que estamos ante una primera novela de un autor joven.  Una interesante y absorvente primera novela, con algún defecto, pero que invita a pensar que con la siguiente va a ir a más y a mejor. Por mi parte quedo a la espera del desenlace de esta historia.

Sobre su autor 

  Mario Gómez Giménez nace en Barcelona en 1986. Gran aficionado al género de terror y gran lector, pronto decide escribir su propia novela. Así nace "El único hombre vivo", su primera novela. Como muchos autores nobeles opta por la autopublicación. 

viernes, 24 de agosto de 2018

"Tom Z. Stone (omnium)" J. E. Alamo


  El 7 de agosto de 2012 hubo un suceso sorprendente a nivel mundial. Algunos de los fallecidos en los primeros días de ese mes volvieron inexplicablemente a la vida... volvieron más o menos, porque sus corazones no laten, sus ojos tienen un aspecto como de pescado un poco pasado de fecha y echan un ligero tufillo a... digamos que a muerto. Es lo que se dió en llamar Fenómeno Reanimación, a partir de ya FR, por aquello de abreviar.
  No todos vuelven igual. Aquellos cuyos cerebros están intactos son tan normales como tú o yo. Los que tienen el cerebro dañado (por ejemplo se han destrozado el cráneo cayendo de cabeza a un barranco o cosas así) despiertan reducidos a seres babeantes que el único sonido que emiten son gruñidos ininteligibles y caminan o se arrastran de forma descoordinada y vacilante.
  El que los muertos vuelvan a la vida ya inquieta bastante a los vivos. Si a eso sumamos que los que volvieron con el cerebro hecho unos zorros sienten el impulso incontrolable de ¡comerse! a los borregos (ups)... perdón, a los vivos, se lia un pandemonium.
  Entre el día 7 y el 22 de ese aciago mes de agosto de 2012 los zombis babeantes se comen a los vivos que pillan y los vivos se defienden como pueden e incluso organizan partidas de caza para exterminar la plaga de muertos vivientes. Son los llamados Días del Olvido, a todos les convino olvidar lo que ocurrió así que corrieron un túpido velo sobre los desmanes cometidos por vivos y por muertos ¿Tu recuerdas lo que pasó? Yo ya lo he olvidado.
El 22 de agosto la ONU declara humanos a los reanimados y se acaba la cacería de putos zetas de mierda, perdón otra vez, reanimados.
  Uno de esos reanimados es Tom Z. Stone. La Z no es de Zachary, ni de Zoilo, ni de Zebulón, ni de Zeus, ni siquera de Zombi... es de Zalacaín (pobre, a su madre le gustaba Pio Baroja) y como su homónimo es un hombre de honor, valiente y al que le gusta la acción.
  En vida Tom, un galés afincado en su juventud en Valencia (España), era un cincuentón de buen ver, tramitador procesal en los juzgados, enamorado de su mujer, amante de sus hijos, alcohólico impenitente y  fumador empedernido. Hizo propósito de enmienda, iba a dejar el alcohol y el tabaco... pero un infarto fulminante se lo impidió.
  El 7 de agosto recibió una seguda oportunidad, o bien le hicieron una soberana hijoputada. Le cito textualmente: "Hay cosas que suceden una sola vez en la vida; morir debería ser una de ellas". La vuelta de Tom es dura. Su familia no le recibe precisamente con los brazos abiertos ni se reincorpora a un trabajo que cuando vivía ya no le gustaba ni siquiera un poco.
  Inicia su nueva andadura en soledad, una soledad que le pesa en el alma y amarga sus días y sus noches porque, señoras y señores, los zombis no duermen. Sus cerbros no descansan. Y Tom solo consigue embotar el suyo unas horas a base de whisky y cazalla. Luego se intoxica de café y tabaco para combatir la resaca. Ya veis, dieta sana.
  Heredero de una ingente fortuna no necesitaría volver a trabajar en lo que le quede de ¿vida? pero necesita acción, emociones fuertes que le hagan sentirse vivo, lo que le lleva a sacarse una licencia de detective privado y montar una pequeña agencia. Stone es un detective a la vieja usanza, un tipo duro que recibe hostias y las reparte sin complejos, suelta borderías sin contemplaciones pero es honesto hasta decir basta, tiene un corazón de oro y en el fondo es todo un caballero.
  Generalmente trabaja en casos en los que están implicados reanimados y colabora con el comisario Garrido jefe de la Brigada FR (creada para ocuparse de los casos en los que hay reanimados de por medio).
  A trastocar su nueva vida viene Mati. La conoce en un bar y le ofrece trabajo como secretaria y recepcionista en la agencia, sorprendentemente acepta. A lo largo del libro viviremos la historia de amor de Mati y Tom que nace con fecha de caducidad porque los zombis se deterioran deprisa. Las previsiones más optimistas calculan en cuatro años el tiempo máximo de un zombi desde su reanimación hasta entrar en fase terminal (cuando babean, gruñen y devoran visceras humanas) y esa fase terminal (si no los elimina nadie antes) les vuelve a matar en menos de 48 horas.
  Tom Z. Stone ha sido todo un descubrimiento. Un personaje con un fuerte componente de tristeza aderezada con amargura que disfraza con un humor corrosivo. Cuenta las cosas mas terribles con una chispa que hace que se nos escape la sonrisa en vez de soltar lágrimas y te preguntas como puede resultar tierno un tío tan, pero tan, tan, borde. La trama me ha absorvido por completo y me ha dejado con ganas de mas. Cosa sorprendente, he digerido las 1.037 páginas -si, has leido bien 1.037- de un tirón en cinco días.
  No es que sea monumentalamente extenso, es que han encuadernado tres libros juntos. En realidad es un volumen recopilatorio de tres relatos: "Imagine", "Le it be" y "All you need is love". Sus títulos claro homenaje a The Beatles, quienes por cierto están vivos durante la novela y son el grupo favorito de Tom y Mati. Cada uno de ellos es un caso diferente aunque están conectados entre sí de forma muy inteligente.
  Por sacarle alguna pega: detesto que me separen un libro de 500 páginas en una trilogía pero estos bien que podían ir por separado. Pesa como tonelada y media y es muy voluminoso y difícil de manejar. He acabado con agujetas en los brazos. Cometí el estúpido error de llevarmelo para leer durante las vacaciones y cada vez que alguien se quejaba de cuanto pesaba mi bolsa temía que se dieran cuenta de que lo llevaba en ella.
  Los personajes están maravillosamente bien retratados. Hay toda una galería de mafiosos, delincuentes de poca monta, prostitutas y policías (de los malos y de los buenos) tan reales que casi se salen de las páginas de la novela. Además hay un montón de pequeños relatos muchos de ellos en clave de humor intercalados que nos hacen captar el Fenómeno Reanimación en toda su extensión, como afectó a los muertos y también a los vivos.
  En fin, brindo con Tom, él con whisky y yo con un tinto de Jumilla  que me gusta mucho más.

https://www.instagram.com/p/BnGewuWHfA-/?taken-by=isbl001

Sobre el autor
J. E. Alamo, como Tom Z. Stone, nace en Reino Unido (1960) pero está afincado en Valencia desde hace más de 30 años. Traductor literario ha publicado en diversas revistas y es colaborador habitual de medios y foros de internet. Empieza a escribir a los 45 años y es conocido fundamentalmente por su narrativa fantástica y de terror. Es miembro de Nocte (Asociación Española de Escritores de Terror)