domingo, 29 de diciembre de 2019

"Expediente VK-981" de Javier Canito


  Alex Deberó recurre en busca de ayuda a un médico con su extraño problema. Todas las noches, al quedarse dormido, sufre una pesadilla recurrente y por la mañana, al despertar,  siempre ha envejecido de manera ostensible.
El doctor propone al chico monitorizarle en un hospital durante sus horas de sueño para intentar averiguar que le ocurre... 

  Javier Canito nos ofrece una mezcla de thriller y ciencia ficción que mantiene de principio a fin el interés del lector.  Entretenida,  absorbente y muy ágil, la historia se lee en unas pocas horas.
  Se trata de cinco relatos interconectados a través de sus personajes,  que confluyen en un final posible de intuir.
  Como pega se puede aducir que carece de base científica. No hay datos sobre el virus que se extiende por toda la ciudad y la forma de transmisión resulta como poco peculiar. No resistiría una comparación con Verne o Asimov, pero dudo mucho que esa fuese la intención del autor de esta novela. 
Sin embargo, si su deseo era proporcionar un entretenimiento ligero a sus lectores, entonces cumple perfectamente la misión para la que fue concebida. Porque "Expediente VK-981" entretiene y mucho,  sin marear con datos científicos ni provocar dolores de cabeza derivados de dilemas morales.
  Es curioso, lo estoy imaginando en forma de cómic y me está quedando muy bien. 

Sobre su autor 
  Javier Canito Barroso es un escritor vallisoletano nacido en 1973, que cuenta en su haber con varios relatos cortos publicados en libros de antologías. 
  En la actualidad escribe una novela histórica ambientada en Merida, la ciudad en la que reside junto a su esposa e hijas.
  "Expediente VK-981" nace de la necesidad de descansar y aligerar un poco la mente del arduo trabajo de documentación e investigación para llevar a cabo su novela historica.
  Es posible leer algunos de sus trabajos o escucharlos en forma de audio relatos en su cuenta de instagram: 

domingo, 15 de diciembre de 2019

"Nessie, bendita maldición" de DB Rodríguez





  Érase que se era una chica mal encarada, un tanto desabrida y con mucho temperamento (lo que vulgarmente se conoce como un genio de mil diablos). Vivía en una enorme casa con unos padres poco comprensivos y nada afectuosos. Como protagonista resulta poco simpática, incluso diría que -a ratos- llega a ser realmente detestable. Prepotente, egoísta, manipuladora y a la vez herida, solitaria y sedienta de cariño y  atención. Una superviviente. 
  Había una vez un tipo muy rico (y si, también muy guapo, que si nó no tiene gracia), adicto al orden y al control y chulo hasta decir basta. Acostumbrado a que sus deseos fueran órdenes y a ser el rey absoluto de su universo.
  Cada uno es justo lo que se merece -necesita- el otro... El día que chocaron -en sentido literal- se detuvo su universo.
  Ella es una chica ingenua y transparente como el cristal (lo sé, lo sé, una comparación muy manida) a pesar de los esfuerzos de su abuela por volverla un poco más avispada y lagarta.
  Él es un hombre experimentado, tan insondable e inquietante como un agujero negro. Algo esconde, ¿pero qué?
Estos dos seres, predestinados a vivir una intensa historia de amor, están rodeados de unos secundarios que completan la puesta en escena y permiten el desarrollo de la trama.


  "Nessie, bendita maldición", primera parte de una Bilogía y opera prima de DB Rodríguez, es un libro con una portada preciosa e innovadora. Nada que ver con esas ñoñerias que abundan por ahí. La autora hizo una apuesta -para mí afortunada- por un diseño actual, juvenil y llamativo, muy diferente a las portadas habituales en romántica y romántica erótica.
  Arranca con unas primeras líneas muy potentes y muy, muy buenas. A lo largo del texto iremos tropezando con montones de frases de esas que arrancan un "Oooooh" y nos hacen desear bordarlas a punto de cruz y colgarlas en la pared de nuestro dormitorio.
  Natalia, protagonista indiscutible a cuyo alrededor gira toda la trama, a pesar de renegar del amor, las princesas y los caballeros andantes caerá en todos los tópicos. Su pasión por el dibujo es la única forma en la que permite aflorar su sensibilidad. El resto del tiempo ejerce de chica dura. Envuelta en el despertar de su sexualidad, se dejará iniciar por Logan a un mundo de deseo y sensualidad.  La tensión entre los protagonistas va creciendo exponencialmente hasta culminar en un estallido de pasión.
  DB Rodríguez ha abordado muy bien las escenas de sexo. Son francamente difíciles y no todo el mundo se atreve con ellas. Quienes se lanzan al ruedo de la erótica no siempre salen bien librados. Esta autora, sin embargo ha conseguido un excelente resultado: escenas de alto voltaje sin perder la naturalidad y un lenguaje atrevido, pero sin caer en lo soez.
  Siempre digo que lo que hace bueno a un libro es encontrar al lector adecuado. Para ser "nessiano" deben gustarte las pasiones exaltadas y las historias llenas de drama y oscuros secretos. Necesitas ser capaz de odiar y a la vez comprender y amar a un personaje imperfecto, como imperfecto es cualquier ser humano. Porque Natalia y Logan son muy imperfectos, pero perfectamente complementarios.
  En el libro encontraremos multitud de referencias literarias y citas, casi todas pertenecientes a "El principito" de Saint-Exupéry, libro favorito de la Autora.
  La historia de Logan y Natalia alcanza uno de sus puntos álgidos justo al final, que nos deja con el corazón en un puño esperando su continuación -a día de hoy pendiente de publicación- "Nessie, secretos de un monstruo".





Sobre su autora
  Dalia Beatriz Rodríguez nace en Cuba y reside allí hasta concluir sus estudios. Es entonces cuando se traslada a España con su padre. Actualmente reside en las Islas Canarias. Casada y madre de una niña, comienza a escribir a raíz del nacimiento de su hija.
  Tras subir a Wattpad los primeros capítulos de su novela,  y ante el éxito obtenido entre las lectoras, continúa escribiendo al enloquecedor ritmo de un capítulo diario hasta terminar la historia.
  "Nessie, bendita maldición" es su primera novela. Actualmente ha concluido "Nessie, secretos de un monstruo" que está pendiente de publicar.  

miércoles, 4 de diciembre de 2019

"Esgonciando a Wenceslao" de Enrique Garcia López-Corchado



  Carrascosa, detective privado con una agencia decadente, pasa el día entre copas y cañas en estado de estupor alcohólico, huyendo de su casero y amargando la existencia a su vecina, la sra. Rosario. 
  Un buen día recibe un sobre anónimo. Dentro encuentra una nota pidiéndole que localice a Wenceslao Muñoz Pérez y una indecente cantidad de dinero como adelanto. Tan indecente era la cantidad, que Carrascosa entierra en ella sus escrúpulos morales. Ávido por conseguir el resto del dinero prometido, se lanza a la búsqueda de Wenceslao sin preocuparse de las posibles consecuencias.


  Novela negra en clave de humor que con  su título -aclara el autor en el prólogo- rinde tributo a dos grandes escritores : Wenceslao Fernández Flores y Jardiel Poncela. De uno toma prestado el nombre y del otro el verbo "esgonciar" que nace en una de sus obras: "Usted tiene ojos de mujer fatal". 
  "Esgonciando a Wenceslao" es un estudio,  tan ácido como divertido, sobre la debilidad de la naturaleza humana y la corrupción asociada al poder político y económico. Es, también,  uno de esos libros que podemos leer y reírnos mucho o dar un paso más y pensar con sentido crítico. 
Carrascosa en el fondo, muy en el fondo, no es mala persona. Si miramos con atención, descubriremos en nosotros mismos algunas de sus debilidades. Y en cuanto a la corrupción, es triste, pero no tenemos que esforzarnos mucho para encontrar casos parecidos.
  La portada -con esa foto de Nino Bravo (ídolo musical de Carrascosa) y la tele retro- es un buen escaparate, que vende muy bien con su atractivo la novela.
  Creo que "Esgonciando a Wenceslao" ilustra a la perfección la historia de esos libros y sus autores que se quedan fuera de los circuitos comerciales. Una buena historia, bien escrita y con una portada atractiva, pero con una tirada pequeñísima y sin apenas promoción.
  Ya había leído antes otra aventura del detective Carrascosa: "La desaparición del Códice Calixtino" y la reseñé en este mismo blog. Gracias a esa reseña anterior estáis disfrutando de esta. Su autor, Enrique Garcia López-Corchado, hombre poco interesado en Internet y redes sociales la encontró. Fue tal el grado de felicidad que le produjo que decidió obsequiarme con este "Esgonciando a Wenceslao", por ello le estaré eternamente agradecida.
  Esta novela ya no se encuentra a la venta, si alguien cae rendido a los encantos de Carrascosa la única forma de conseguir un ejemplar de sus absurdas y desternillantes aventuras sería contactando con el autor. 


Sobre el autor
Enrique García López-Corchado (Ciudad Real, 1966) es magistrado suplente y reside en Sevilla desde 1995. Fué alumno de Peces-Barba en Derecho y vecino de despacho de Guerra en Ferraz.

domingo, 10 de noviembre de 2019

"Tu mirada en mi piel" de Elena Montagud



  Carol recibe una llamada del geriátrico donde está ingresada Matilde, su tia materna y único familiar vivo, diciendole que su estado ha empeorado. Deja Barcelona a toda prisa para volver a La Puebla -su localidad natal- en Toledo, llegando a tiempo de acompañar a su tía en sus últimas horas.
  Allí, en La Puebla, se reencuentra con sus recuerdos y con las gentes que dejó atrás cuando se marchó a la gran ciudad. También conoce a alguien que acaba de llegar al pueblo, un escritor llamado Isaac Salazar, que está preparando un libro basado en hechos reales y situado en La Puebla. Desde el primer cruce de miradas entre Carol e Isaac la atracción es patente.
  Isaac hace un monton de preguntas a Carol que traen a su memoria la historia de Gabriel, su mejor amigo durante la infancia y parte de su juventud, que murió en extrañas circunstancias.

  La novela, en general, es bastante lenta. Doscientas sesenta páginas es la extensión de un libro y aquí se ha necesitado todo eso solo para introducir la historia. En todas esas páginas se abren muchos interrogantes y apenas se da información. Hay situaciones a las que autora dedica demasiado espacio y que no tienen trascendencia para la trama.
  También se dan excesivas vueltas alrededor de la relación entre Carol y Gabriel -su amigo de la infancia- sin aclarar nada, aunque es evidente desde el principio (al menos para mi) lo que hay detrás de la extraña conducta del chaval. Lo mismo ocurre con Carol e Isaac, un escritor misterioso y de comportamiento contradictorio, que pasa cientos de páginas acercándose y alejándose de la protagonista. Isaac es un punto de inflexión en la vida de Carol. Hace que se dé cuenta de que junto a Samuel, su ex pareja, había dejado de ser ella misma, conocerle es como un viaje a su interior para reencontrarse consigo misma.
  Repecto a los dos protagonistas son distintos, pero complementarios. Ella abierta, alegre, charlatana, ruidosa. El taciturno, hosco, serio, enigmático, triste.
  La protagonista tiene dos amigas, que son dos polos opuestos. Una con la cabeza en las nubes y soñando con principes y unicornios y otra con los pies bien firmes en el suelo. Cada una aconsejará a la protagonista respecto al hombre que ha irrumpido en su vida según su personalidad. Una dirá: "ve con él, ve a por todas", mientras que la otra advertirá: "diviertete, pero protege tu corazón, te va a hacer daño".
  También hay dos tipos de escenario para la novela: Barcelona, donde vive Carol, urbana y bulliciosa como ella, e Irún, la ciudad de Isaac, triste y contenida como él. Y luego está La Puebla, que es una especie de terreno neutral y de encuentro para los protagonistas.
  A pesar de todo la sensación que me deja el libro es la de una historia llena de sensibilidad y que toca temas muy complicados: abuso sexual y malos tratos durante la infancia, bulling, homosexualidad, rebeldía y adolescencia, suicidio, enfermedades mentales, la maternidad y las malas madres...
  Demasiados temas difíciles para una sola novela, quizás por eso todos han sido tratados de forma superficial.
  En resumen: estamos ante una muy buena historia, con unos personajes centrales muy trabajados, pero con un excesivo número de páginas.
  El libro, clasificado como género romántico erótico, no abusa demasiado de las escenas tórridas. Hay sexo, pero no es vulgar y no resulta excesivo, las escenas no están fuera de lugar y se integran perfectamente en la trama.

Sobre su Autora
Valenciana, nacida en 1986. Es filóloga y escritora. Ha publicado varios libros autoeditados y la mayoría de sus escritos pueden encuadrarse en novela romántica-erótica.


viernes, 1 de noviembre de 2019

"Sin más respuesta que el silencio" Christian Martinez Silva



  Historia contada desde la perspectiva de un adolescente que se muda desde "Valdeaceras", barrio marginal del extrarradio madrileño, donde los chicos han de tener la solidez del asfalto si quieren sobrevivir al mundo que les rodea, a "Villarrosa", un pueblo de clase alta en la sierra de Madrid, donde el aroma a flores de sus jardines no puede ocultar la mezquindad de sus habitantes.
  El mismo caparazón infranqueable que mantuvo al joven Samuel a salvo en la jungla urbana es el que le permitirá sobrellevar la pesada carga del desprecio de sus nuevos vecinos y compañeros de instituto por sus orígenes humildes.
  El protagonista será humillado y excluido por un montón de adolescentes clasistas. El profesorado del centro donde cursará estudios en vez de facilitar su integración lo que hará será contribuir con sus prejuicios y falta de empatía a aislar aun más al chaval.
  Tan solo una persona del centro educativo, capaz de entender que la enseñanza no sólo se lleva a cabo en el aula, tenderá su mano al joven rebelde.


  Una novela breve, la primera de su autor, con menos de doscientas páginas muy bien aprovechadas. De lectura rápida, las intensas vivencias que narra no nos dejarán indiferentes. La fluida prosa de Christian Martínez Silva nos llevará sin a penas darnos cuenta desde el primer capítulo hasta el final.
  En "Sin más respuesta que el silencio" leeremos sobre las drogas, el alcoholismo juvenil, el bulling, los malos tratos, la marginación, el clasismo... Pero también leeremos sobre la amistad, la vocación para la enseñanza de algunas personas, el primer amor, la música, el esfuerzo y la superación...
  Todo el libro es una lección de vida. Capítulo a capítulo vemos a su protagonista enfrentarse a la adversidad y vencerla o rodearla para seguir siempre adelante. De la manos de Samuel descubriremos que no siempre lo que es bonito por fuera lo es también por dentro.
  En el libro, de corte autobiográfico, el autor nos abre su corazón. A pesar de ser dura una historia dura, nos deja una serie de mensajes positivos: si estamos dispuestos a dejarnos ayudar siempre encontraremos esa ayuda, se pueden superar los obstáculos, si somos fieles a nosotros mismos y luchamos por seguir adelante encontraremos el camino.
  Para mi, como adulto, ha sido una lectura aleccionadora y -como madre con un adolescente en casa- creo que sería muy recomendable para adolescentes.
  
Sobre su autor
  Christian Martínez Silva nació en 1985. Actualmente reside en Madrid con su pareja y su hijo. Persona muy accesible y con carisma. Seguro que si alguien desea hablar con él sobre su libro estará encantado de responder.
Es posible localizarle a través de instagram en su cuenta:

jueves, 31 de octubre de 2019

"La llamada"

  Lucía llegó echando chispas a casa. El atontado de su hermano Tomás la había dejado tirada. Cuando se dignase a aparecer se la iba a cargar con todo el equipo. Tenía que recogerla a la salida del instituto, pero, como de costumbre, encontró algo mejor que hacer. Ser la hermana pequeña es un rollo. Todos te dan ordenes y todos pasan de ti cuando necesitas algo.
  Lucía esperó sentada en los escalones de acceso al centro casi una hora, hasta que se quedó sola y supo seguro que su hermano se había olvidado de ella.
  Ya en casa se sentó a rumiar su enfado en el sofá y abrió su instagram para cotillear lo que hacía el resto de la clase. En buscar a Tomás no perdía el tiempo, el muy odioso tenía la cuenta oficial, la extraoficial y la falsa. Seguro que si subía algo era en otra cuenta que ella nunca llegaría a saber que existía.
  De repente sonó su teléfono, era Tomás. No iba a contestar. Lo dejó sonar hasta que se cortó la llamada. Volvió a sonar, otra vez Tomás.
- ¡Que pesado! -exclamó Lucía en voz alta-. Si piensas que voy a contestar vas fresco -dijo para sí-.
Sonó una tercera vez. Harta del insistente ruido contestó de mala manera:
- ¿Que!?
- Hola canija, no te enfades conmigo.
  Lucía frunció el entrecejo y gritó: Me he pasado una hora esperando. Me has dejado plantada, hundida en la miseria, harta de por vida. ¡Te odio! -sollozó- ¡Vete a paseo!
  Tomás calló un instante y luego dijo con voz contrita:
- Lo siento, de verdad. Perdóname Luci. Estaba con Patricia, nos tomamos unas cervezas y me olvidé de la hora. Cuando me di cuenta me puse las pilas, pero la he cagado. Intenté llegar, te lo prometo. Me vas a perdonar ¿verdad canija?
Tomás sonaba auténticamente apenado y Lucía no fue capaz de mantener su enfado. Se secó los ojos y sorbiendo por la nariz le dijo: vale, te perdono. Pero no lo vuelvas a hacer ¡prométemelo! -exigió-.
Aliviado, Tomás respondió desde el otro lado de la línea:
- Gracias Lucía, me has quitado un gran peso de encima. Puede que a ratos sea idiota contigo, pero te quiero muchísimo.
  De pronto el teléfono fijo de la casa empezó a sonar. Lucía notó una extraña sensación en su interior, no deseaba cortar la llamada de Tomás. Se sintió tonta con el teléfono en la mano y en silencio, pero quería seguir con su hermano un poco más.
  Al final fue Tomás el que habló:
- Vamos, cuelga, tienes que coger el otro teléfono. Y no olvides lo que te he dicho, te quiero hermanita. Adiós.
- Adiós, pesado, nos vemos luego.
Lucía colgó el móvil y respondió al fijo.
- ¿Si? Dígame...
Una voz seria desde el otro lado preguntó ¿hablo con algún familiar de Tomás Rodríguez Vera?
- Si, soy su hermana. ¿Quien es usted?
- Verá -dijo la voz- su hermano ha tenido un accidente con la moto. Se ha salido en una curva de una carretera de incorporación a la autovía...
  Lucía sintió una fuerte opresión en el pecho y con un sollozo estrangulado se dirigió a la voz del teléfono:
- Tomás está bien ¿verdad? ¡He hablado con él hace un momento desde el móvil! ¡Nos acabamos de despedir!
- Lo siento señorita -la voz titubeó un instante-, el golpe fue fatal. Su hermano murió instantáneamente, le aseguro que no sufrió. Un agente de policía ha traído sus efectos personales aquí, el teléfono móvil está completamente destrozado a causa del accidente. No sabe lo afortunada que ha sido pudiendo despedirse de él por última vez.
  Lucía sintió que las fuerzas le fallaban. Se deslizó al suelo y doblada por la cintura su alma gritó de pena dejando que de sus ojos fluyera el dolor en forma de lágrimas.
La voz del teléfono titubeante preguntó:
- Señorita, ¿sigue usted ahí?

Fin

"El concierto"


  Raúl y Susi fueron al mismo jardín de infancia, hicieron juntos Primaria y pasaron a la vez a Secundaria. Raúl descubrió entonces sus inquietudes solidarias. Colaboraba en el Banco de Alimentos, recogía firmas para ACNUR, ayudaba en el comedor social y hacia voluntariado en la residencia de ancianos.
  Susi se volcó en la música. Comenzó a estudiar canto en el Conservatorio, compuso sus primeras canciones y tocaba en pequeños locales. Un día llegó la Gran Oportunidad, así con mayúsculas. Un productor musical la escuchó en un video de YouTube y de ahí al estrellato fue un visto y no visto.
  Susi dejo de llamar a Raúl, estaba muy ocupada con su música. Raúl sí que siguió llamando, pero Susi siempre tenía prisa por colgar. Poco a poco empezó a espaciar las llamadas hasta que un día simplemente no llamó.

  Raúl continuó con su vida, dejó en pausa su amistad con Susi y dedicó toda su energía a los proyectos solidarios. Los abuelos de la "Resi" eran su causa favorita. Necesitaban medicinas, necesitaban ropa, necesitaban alimentos, pero por encima de todas las cosas necesitaban cariño. Y Raúl se lo daba a raudales.
  La llegada del invierno trajo los problemas a la "Resi" . El tejado de la residencia de ancianos estaba tan viejo como los abuelos y necesitado, más que de parches, de una operación a corazón abierto y un trasplante de pulmón.
  Los arquitectos valoraron la situación, el contratista vino a verlo y cuando el director tuvo el presupuesto de reparación encima de su mesa supo que no podría hacerse. Nunca reuniría ese dineral. El ayuntamiento puso su granito de arena en la catástrofe: o arreglaban el tejado o cerraban la residencia por ruina el edificio.
  Al final alguien tuvo una idea para salvar la "Resi": un concierto benéfico. Pero uno grande, para recaudar mucho dinero, por aquello de los "ya que": ya que cambiamos las tejas arreglamos el impermeabilizado, ya que estamos miramos el aislamiento térmico, ya que nos ponemos colocamos una rampa aquí y un elevador allá...
  Raúl decidió que era el momento de volver a llamar a Susi, que ya no era Susi sino Susana León. Tuvo que insistir varias veces, pero por los abuelos merecía la pena. Al final ella cogió el teléfono, hablaron de los viejos tiempos, de como se divertían juntos, de sus sueños. Y, antes de que a Susana le entrará la prisa por colgar, Raúl le contó el problema de los abuelos y la idea del concierto. Le habló de todos los artistas locales que participarían y le pidió ayuda. Si ella viniese la recaudación sería mucho mayor. Había tantas cosas por hacer...
  Susana iba a negarse, la verdad no le apetecía nada, pero en el último momento pensó en lo rentable que sería para su imagen un evento como ese. Al final dijo que sí y las entradas se agotaron a las tres horas de salir a la venta. Y se puso fecha de inicio a la obra de la residencia de ancianos.
  El día del concierto el teatro estaba lleno a reventar y todos los artistas entre bambalinas bullían nerviosos. Sólo faltaba por llegar la gran estrella de la velada.
  Raúl nervioso llamó a Susana. Tras insistir varias veces ella descolgó el móvil.
-¿Si?
- Susi, digo Susana, ¿que sucede? Deberías estar ya aquí.
- Bueno, ha habido un cambio de planes. No podré ir... Lo siento. Tampoco es como si hubiese un contrato firmado. Además tienes un montón de músicos y cantantes ahí. Te apañarás.
¡Susi! ¿como me haces esto? -Raúl no se lo podía creer-. ¡Cientos de personas están ahí por ti! ¿Que les digo yo ahora?
  Temblando pensó en el dinero de la recaudación, gran parte estaba gastado. Si la gente pedía la devolución del importe de la entrada sería una catástrofe.
Susi, Susana, por lo que  más quieras -suplicó Raúl-, no nos dejes tirados.
Lo siento Raúl, ya está hecho. Estoy en una avioneta privada -contestó Susana- y vamos a despegar. Tengo que apagar el móvil.
  Un clic y luego se hizo el silencio en la línea.
  Raúl se quedó en shock. ¿Como arreglarlo? Estuvo así un minuto o quizá una hora ¿o fueron dos? Al final hizo de tripas corazón y se dirigió al escenario. Cogería el micrófono y lo diría, después ya se vería.
  Terminó el último grupo y todo el mundo esperaba a Susana León. Raúl salió al escenario caminando en dirección al micrófono, lo cogió y tomó aire. Iba a empezar a hablar cuando sintió un escalofrío recorrer su columna. Un frío inquietante se acercó a él desde atrás. Contuvo la respiración sin atreverse a mirar a su espalda. Entonces una mano suave y liviana se apoyó en su hombro y oyó a Susi decir junto a él:
- ¿Vas a presentarme o no?
Sorprendido, solo atinó a decir: "has venido..."
- Si Raúl, estoy aquí -contestó Susi- en mi último segundo comprendí qué es lo realmente importante. No iba a dejar en la estacada a mi mejor amigo y a sus abuelos de la "Resi".
  Raúl sonrió y le cedió el micro.
  Susi dio el mejor concierto de su vida. Al terminar una cortina de humo llenó el escenario y cuando se disipó la cantante se había ido con él.
  Raúl la buscó un buen rato, pero nadie pudo dar razón de ella. Se marchó apenado a casa, sin haber agradecido a su amiga el cambio de planes de última hora.

  A la mañana siguiente...
  Raúl se levantó y preparó el desayuno. Puso la radio, como todos los días, para escuchar las noticias y mientras llenaba su taza de café oyó al locutor decir: "Esta mañana el mundo de la música se viste de luto. Ayer, a las ocho de la tarde, el avión donde viajaba Susana León, se estrelló al poco de despegar. No hubo ningún superviviente..."
¡Dios mio! -exclamó Raúl- No es posible, a las diez salió a escena para cantar. ¿Que fue lo que ocurrió?
Un soplo de aire gélido erizó los pelos de su nuca. Sobresaltado se enderezó y frente a él estaba Susi. Su cuerpo translúcido fue tomando consistencia y con la mirada fija en los ojos de su amigo le respondió:
- Te lo dije anoche Raúl, en mi último segundo descubrí  lo realmente importante.
Y con un "cuidate" dicho a media voz se desvaneció frente a los atónitos ojos de Raúl.